Macedonia del Norte llegó sin hacer ruido. Después del desorden amable de Albania, este país fue una pausa larga, de esas que no sabes que necesitas hasta que estás dentro.
Aquí no hubo grandes sobresaltos. Hubo lago, calor llevadero, ciudades pequeñas y una sensación constante de estar avanzando sin forzar.
Ohrid: parar porque sí
Llegar a Ohrid fue un regalo. El lago regula el clima, el ritmo baja solo y el cuerpo empieza a respirar distinto. Dormí mal el día anterior, llegué fundido, y aún así el entorno te invita a quedarte un día más… o dos.
No fue un descanso productivo. Fue uno real.
Bañarse (o intentarlo), comer lento, reparar la bici, charlar con gente del hostel y no hacer nada heroico.
Y eso también forma parte del viaje.
Bitola: encuentros improbables
El camino hacia Bitola fue amable: dos puertos sin drama, ritmo constante y llegada con margen. La ciudad me recibió con contrastes duros en las afueras y una vida mucho más tranquila en el centro.
Una hamburguesa cualquiera terminó en hotspot compartido, paseo nocturno, una mezquita que antes fue iglesia y una ciudad romana medio enterrada en las afueras.
Nada planeado. Todo local.
Con Elena y Martin confirmé algo que el viaje me repite sin parar: cuando bajas la guardia, pasan cosas buenas.
Cruzar a Grecia: cerrar un capítulo
Salir de Macedonia fue sereno. Gastar los últimos denars, ver pavos reales en la frontera (porque sí) y asumir otro test más. Ya no me enfado. Ya no me sorprende. Simplemente pasa.
El lío con el cambio de hora me tuvo un rato rallado… hasta que caí en la cuenta. Grecia era +1. Yo no iba tarde. El viaje seguía a su ritmo, no al mío.
La subida fue dura pero limpia, sin tráfico, por pueblos pequeños. Luego el llaneo infinito, el sol, el burek salvador y esa sensación de estar cruzando otra frontera más… sin hacer ruido.
Dormir en Grecia pensando en todo lo anterior
Acampar cerca de Sevastiana fue sencillo. Un techado, un lago artificial, niños buscando ranas y yo preparando la cena sin prisas. Nada épico. Todo suficiente.
Esa noche pensé en Macedonia como lo que fue:
un país que no gritó,
no exigió,
no empujó.
Simplemente me dejó pasar… un poco más entero.
📍 País: Macedonia del Norte
🗓 Fechas: julio 2021
🚴 Tipo de viaje: cicloturismo en solitario
🌡 Clima: calor moderado, lago y montaña
🧠 Temas clave: pausa, encuentros locales, transición
🧘 Sensación general: calma antes de seguir
