Portada » Diario de viaje » Operación Retorno: volver también duele (y también importa)

Operación Retorno: volver también duele (y también importa)

Volver a España no fue un regreso triunfal. Fue raro. Torpe. Emocionalmente pesado.

by txencito

Después de meses pedaleando sin pensar demasiado en el final, de repente el final estaba ahí. No como una línea que cruzas, sino como una sensación que se te mete en el pecho y no te suelta.

La bici seguía avanzando, pero ya no era lo mismo.


Pedalear sin huir

Estos últimos días hacia Madrid no tenían prisa. Tampoco tenían escapatoria. Ya no estaba pedaleando hacia algo, sino desde algo que se estaba cerrando.

Volver a cruzar pueblos pequeños, dormir en parques, aceptar comida de vecinos, improvisar refugios… todo eso seguía ahí. Pero ya no era descubrimiento: era despedida.

Y eso pesa más que cualquier puerto.

Dani venía conmigo, con una bici dura, con piernas sin entrenar y con una sonrisa que iba y venía. Verle sufrir y aun así seguir fue un espejo brutal: así había sido mi viaje muchas veces, solo que ahora lo veía desde fuera.


El cuerpo vuelve antes que la cabeza

El cansancio no era solo físico.

Era mental.

Dormir mal. Comer regular. Subir puertos sin épica. El viento de cara. Las averías absurdas. Todo eso, que antes era aventura, ahora se sentía como aviso: esto se acaba.

Y cuando algo se acaba, salen los nervios.

Pensaba en el trabajo.

En la rutina.

En quién soy cuando no estoy viajando.

Después de 501 días en ruta, volver a ser “normal” da más miedo que cruzar un país desconocido.


Canencia, Madrid… y el golpe de realidad

El último puerto fue Canencia. Y fue perfecto que fuera un puerto. No muy alto. No especialmente bonito. Pero simbólico.

Subirlo reventado, sacando fuerzas de donde ya no había, fue la forma más honesta de terminar este viaje. No con fuegos artificiales, sino con constancia.

Y luego Madrid.

Entrar pedaleando a tu barrio de siempre, cruzar la ciudad de norte a sur, acabar con cervezas, risas y abrazos… fue demasiado. Bonito y duro a la vez.

No estaban todos. Pero estaban los de verdad.

Ahí, sin pancartas ni grandes discursos, se terminó la aventura.


El verdadero final

Este viaje no termina porque haya llegado a un sitio.

Termina porque he vuelto.

Vuelvo con dudas, con ideas, con miedo y con muchas ganas de ordenar todo lo vivido. Vuelvo sabiendo que nada de esto ha sido gratis, pero que todo ha merecido la pena.

Ahora toca algo diferente: producir, contar, compartir. Sacar del cajón todo lo que se quedó pendiente. Dar forma a lo vivido para que no se diluya con el tiempo.

Porque viajar está muy bien.

Pero entender lo que has vivido es el verdadero reto.

Y ese empieza ahora.


📍 Etapa final: Operación Retorno
🗓 Septiembre 2022
🚴 Ruta: Santander – Burgos – Madrid
🛣 Tipo: cierre de viaje / regreso a casa
💭 Sensaciones: emoción, cansancio, vértigo, gratitud
🏁 Estado: viaje terminado, vida en pausa activa

Dejar un comentario

También te podría gustar

Esta página web usa cookies para mejorar la experiencia de usuario. Asumimos que estás de acuerdo, siempre puedes dar de baja si así lo deseas. Aceptar Leer más